Señoras, están a punto de asistir al caso práctico del texto de
Cortarle las barbas (y el pene) a Marx:
Lo único que ha hecho falta ha sido poner guapa a Marx en una foto y ponerla de avatar en distintas redes sociales, para que el garrulismo de la izquierda, nuestros compas de trinchera, salten al cuello de una servidora. A los pocos minutos comenzó un aluvión de comentarios poniendo el grito en el cielo por mancillar, despreciar, ridiculizar y escarnecer al liberador del proletariado.
Porque sí queridas, maquillar a Marx como a una señora es indignante desde el momento en que vivimos en un mundo en el que es indigno ser mujer y utilizar los códigos y los roles socioculturalmente asignados a lo femenino. Que hubiese dado igual Marx, que Engels, que Sorel, que Kropotkin. Aplicar una estética queer para desnormativizar al autor de sus dogmas es suficiente para desenmascarar la misoginia y la transfobia de los compas de la clase obrera. Porque no he visto tanto ofendido cuando se han hecho miles de montajes con la cara del señor. Esto es otra cosa
Porque los chistes de violaciones, arrimar el paquete a mi culo en una fiesta, sacar a Merkel en tetas, usar el hijodeputa en asamblea, infantilizar a tus compañeras y tratarnos como idiotas eso, ES MUY GRACIOSO. Pero el maquillaje es de ser una pedazo de pequeña burguesa y una guarra. Claro.
Que te den asco o te parezcan ridículos los códigos asociados culturalmente a las mujeres se llama, OH SORPRESA, machismo.
Todo esto sólo argumenta porque dejáis de ser sujetos revolucionarios por muy proletarios que seáis: sobre vuestra aversión a las mujeres se cimentan todos los maltratos, agresiones, violaciones y asesinatos. Sois los cómplices de la violencia feminicida, no nuestros compañeros y mucho menos los que liderarán nuestra lucha.
No hay nada como el pequeño punk art de subvertir conceptos desde un punto de vista semiotico. En verdad, ha sido realmente divertido y bastante fácil. Buenas noches ♥







